
La Certificación de Vivienda Sustentable CVS, es un sistema voluntario de certificación ambiental que evalúa el desempeño de los proyectos residenciales a nivel nacional. Es aplicable a cualquier tipo de vivienda nueva, ya sea pública o privada, y busca incentivar la mejora de la calidad a través de la verificación de la correcta implementación de buenas prácticas de diseño y construcción, permitiendo reducir los costos de operación y mantenimiento en viviendas, cuidar el medioambiente y mejorar la calidad de vida.
Mediante la CVS se espera mejorar de manera continua y permanente el estándar de construcción de viviendas a nivel nacional, promoviendo criterios de sustentabilidad e impulsando la transformación del mercado de la construcción hacia uno más sostenible en toda su cadena de valor.
La Calificación Energética de Viviendas CEV es un instrumento de uso voluntario diseñado el año 2012 por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo en conjunto con el Ministerio de Energía que busca mejorar la calidad de vida de las familias entregando información objetiva y estandarizada acerca de la eficiencia energética de las viviendas, permitiendo tomar una decisión informada a la hora de comprar y así optar por una vivienda con mayor confort térmico o la que considere el uso de equipos eficientes o con energías renovables no convencionales, lo que se puede traducir en una mayor cantidad de ahorro en calefacción, enfriamiento, iluminación y agua caliente sanitaria.
Las viviendas calificadas cuentan con una etiqueta con colores, porcentajes y letras, que van desde la A+ a la G, siendo esta última la menos eficiente, mientras que la letra E representa el actual estándar de construcción en Chile, establecido en el artículo 4.1.10 de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcciones (OGUC).


La Certificación Edificio Sustentable CES permite evaluar, calificar y certificar el comportamiento ambiental de edificios de uso público en Chile, tanto nuevos como existentes, sin diferenciar administración o propiedad pública o privada.
Se basa en el cumplimiento de un conjunto de variables, desagregadas en requerimientos obligatorios y voluntarios que entregan puntaje. Para certificarse se debe cumplir con los requerimientos obligatorios y tener como mínimo 30 puntos. El máximo puntaje es 100.
El sistema fue desarrollado por el Instituto de la Construcción con el apoyo y la participación formal de 13 instituciones públicas y privadas, reunidos con el objetivo de incentivar el diseño y la construcción de edificios con criterios de sustentabilidad, y estimular al mercado para que valore este tipo de edificación.
